-
El Banco Central de la Reserva de Perú prepara una infraestructura pública de pagos inmediatos que abrirá espacio a bancos, fintech y bigtech
-
El reto es bancarizar un país en el que 7 de cada 10 trabajadores están en la economía informal
-
Con apoyo tecnológico de India, la plataforma busca replicar el éxito de Pix y Bre-B en la región, impulsar la interoperabilidad y ampliar la competencia en el ecosistema financiero peruano
El Banco Central de la Reserva del Perú (BCRP) confirmó el lanzamiento de una plataforma pública de pagos digitales para 2026, alineándose con iniciativas regionales como Pix en Brasil y Bre-B en Colombia.
El proyecto busca expandir la inclusión financiera, fortalecer la competencia en el ecosistema y reducir la dependencia del efectivo, todavía predominante en la economía local, como sucede en otros países de la región.
Un salto estratégico en el ecosistema de pagos
De acuerdo con el BCRP, el 58% de la población peruana ya utiliza herramientas digitales para sus transacciones. Solo en 2024, las billeteras electrónicas crecieron 77% en operaciones, mientras que los pagos con código QR aumentaron 85%. Sin embargo, la informalidad —que alcanza al 70,7% de la población ocupada, según el INEI— continúa siendo una barrera crítica para la bancarización.
“Estamos desarrollando una plataforma pública para un modelo de pagos centralizado, con roles especializados para bancos, fintech y proveedores de acceso. Esto permitirá ampliar el alcance de los pagos inmediatos, promover la competencia y empoderar al usuario”, señaló Paúl Castillo Bardales, gerente general del BCRP, en un comunicado difundido por las agencias de noticias.
El sistema contará con el respaldo tecnológico del Banco Central de la India, replicando la experiencia de la plataforma UPI (Unified Payments Interface), considerada uno de los modelos más exitosos de interoperabilidad en el mundo.
Un ecosistema en transformación
El anuncio del regulador se suma a los esfuerzos por interoperabilidad, un desafío en el que Perú avanza de forma gradual frente a la fragmentación del mercado. Actualmente, las billeteras más usadas —como Yape, Plin y Tunki— han logrado interconectarse parcialmente, aunque todavía persisten limitaciones que afectan al usuario final y a los comercios.
Para la industria financiera, la entrada de una infraestructura pública podría nivelar el terreno competitivo, permitiendo que fintech, bancos y bigtech participen bajo reglas comunes. Esto se traduce en nuevas oportunidades para crédito digital, mayor formalización y expansión del mercado de pagos electrónicos.
Lecciones regionales y oportunidad para Perú
La experiencia de Pix en Brasil, con más de 160 millones de usuarios en cuatro años, y de Bre-B en Colombia, que arrancará con 10 millones de inscritos en 2025, muestra el potencial de estas plataformas públicas para dinamizar la economía.
En Perú, el desafío será doble: convencer a la población informal de integrarse al sistema y generar confianza en el uso digital, en un país donde todavía cerca del 40% de los adultos no posee una cuenta bancaria formal.
Perspectiva para el mercado
-
Bancos y microfinancieras: deberán acelerar sus estrategias digitales para competir en un entorno más abierto y con menores costos de transacción.
-
Fintech: contarán con una infraestructura común que puede reducir barreras de entrada y ampliar la escala de sus servicios.
-
Retail y pymes: podrán acceder a pagos inmediatos con menores fricciones, facilitando la formalización y el acceso a crédito.
-
Bigtech y plataformas de e-commerce: tendrán un canal regulado para expandir sus operaciones de pago en el país.
El BCRP apuesta por un cambio estructural: que los pagos digitales no solo modernicen las transacciones, sino que construyan un sistema financiero más inclusivo. El reto será integrar a un mercado donde la informalidad y el uso del efectivo siguen marcando la pauta.