- Bancos de México endurecen los controles sobre el retiro de efectivo: identificación y biometría obligatorias desde julio
- A partir de 2027, las transferencias internacionales de personas físicas solo podrán realizarse entre cuentas bancarias; si involucran efectivo, también exigirán identificación oficial y validación biométrica
A partir de julio de 2026, las operaciones en efectivo por 140 mil pesos mexicanos (aproximadamente, 8 mil dólares) o más —tanto depósitos como retiros en ventanilla— requieren identificación oficial vigente y al menos un dato biométrico. La medida, impulsada por la Asociación de Bancos de México (ABM) y validada por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), se suma a un paquete de ajustes regulatorios que México viene aplicando desde inicios de año para cerrar espacios a la suplantación de identidad y el lavado de activos.
Qué cambia
El umbral de 140 mil pesos activa dos requisitos simultáneos en caja:
- Identificación oficial vigente, como credencial del INE o pasaporte.
- Validación biométrica en tiempo real, mediante huella dactilar o reconocimiento facial, según la infraestructura de cada sucursal.
Por debajo de ese monto, las operaciones cotidianas —incluidas las realizadas en cajeros automáticos— continúan sin cambios. El presidente de la ABM, Emilio Romano, había anticipado la medida en una conferencia en octubre de 2025, donde planteó la identificación biométrica como un estándar adicional al que exige hoy la regulación financiera vigente.
El protocolo aplica de manera uniforme a las instituciones afiliadas a la ABM, entre ellas BBVA México, Banorte, Banamex, Santander y Banco Azteca. Las operaciones que no cumplan los requisitos pueden ser rechazadas, sujetas a verificación adicional o retenidas hasta confirmar la identidad del titular.
Datos clave
140,000 MXN — monto a partir del cual se activa la doble validación (identificación + biometría) en ventanilla, según la ABM.
El contexto regulatorio más amplio
La medida no llega aislada. Forma parte de una secuencia de ajustes al manejo de efectivo y a la trazabilidad de operaciones en México durante 2026:
- Desde enero, la tasa de retención de ISR sobre los intereses de cuentas de ahorro subió de 0.5% a 0.9%.
- Los depósitos en cuentas concentradoras de bancos y otras entidades financieras deberán quedar debidamente referenciados, una exigencia que beneficia indirectamente la trazabilidad fiscal del SAT.
- A partir del 30 de junio de 2027, las transferencias internacionales de personas físicas solo podrán realizarse entre cuentas bancarias; si involucran efectivo, también exigirán identificación oficial y validación biométrica.
Leído en conjunto, el paquete apunta a una convergencia entre control antilavado, fiscalización y digitalización forzosa del efectivo, más que a una medida puntual y aislada.
Por qué importa para el ecosistema fintech
Para las fintechs y neobancos que operan en México, la medida marca una referencia de facto sobre el estándar de autenticación biométrica en operaciones de alto monto, incluso fuera del segmento bancario tradicional. También refuerza el atractivo de los rieles digitales —SPEI, transferencias interbancarias, billeteras— frente a la fricción creciente que enfrentará el efectivo en ventanilla, en un momento en que el país avanza en paralelo con otras agendas de trazabilidad financiera en la región.
La ABM ha insistido en que se trata de autorregulación del sector, no de una reforma a la Ley para Regular las Instituciones de Tecnología Financiera ni a la normativa antilavado vigente, aunque el efecto práctico es una elevación del umbral de exigencia que ya rige en el sistema bancario mexicano.






