En un contexto global marcado por la digitalización acelerada, los bancos líderes están desplegando nuevas estrategias para acompañar a las pequeñas y medianas empresas (pymes), que representan más del 99% del tejido productivo en muchas economías latinoamericanas.
Una tendencia creciente es el uso de inteligencia comercial basada en datos masivos para equipar a este segmento —tradicionalmente con menos recursos— con herramientas comparables a las que disfrutan grandes corporaciones.
La inteligencia comercial al alcance de las pymes
Recientemente, BBVA México lanzó Comercio Inteligente, una solución digital integrada en su banca electrónica que ofrece a las pymes insights estratégicos muy valiosos: evolución de ingresos, participación de mercado, perfil demográfico de sus clientes y hábitos de pago, respaldados por hasta 24 meses de información y analítica avanzada.
La meta es ambiciosa: el banco planea incorporar a 60 mil empresas mexicanas en el primer año para democratizar el acceso a este tipo de capacidades analíticas.
Esta iniciativa se apoya en la robusta infraestructura de BBVA México: 37 % del volumen de transacciones, 40 % de infraestructura en puntos de contacto, más de 1.600 sucursales, más de 40.000 puntos de efectivo, y una base de clientes que supera los 32 millones en los que el 80 % opera digitalmente. El banco procesa mensualmente centenares de millones de transacciones, transferencias y pagos, lo que alimenta un ecosistema de datos robust.
Data-Driven Banking
El Data-driven Banking es un enfoque en el que las instituciones financieras utilizan el análisis avanzado de datos para ofrecer asesoramiento comercial personalizado y predictivo. Una metodología muy relacionada es el Account-Based Marketing (ABM), que adapta contenido y servicios a cuentas específicas con alto potencial de impacto. En el contexto de BBVA, se trata de una personalización proactiva, no solo para grandes clientes, sino como parte de un esquema inclusivo para las pymes, que podríamos definir como una versión ampliada de ABM: ABM democratizado mediante datos.
En México, BBVA no solo impulsó Comercio Inteligente, sino que también expandió sus servicios digitales con productos como “cuenta digital pyme”, “pago a plazos”, divisiones automatizadas desde terminales y alianzas con tecnologías de pagos, todo con la mira puesta en bancarizar a 100 mil pymes adicionales para fin de año.
En el ecosistema fintech regional, empresas como Xepelin en Chile y México están adoptando tecnologías similares: analítica avanzada, automatización de facturas, gestión de cuentas y recomendaciones en tiempo real desde una plataforma digital para pymes.
Claves
- Cierra brechas productivas: estudios globales, como los del McKinsey Global Institute, muestran que las pymes tienen en promedio la mitad de productividad de las grandes empresas. La digitalización financiera y el acceso a datos estratégicos son palancas para cerrar esa brecha.
- Mayor eficiencia de inversión: la personalización y segmentación permiten focalizar recursos en las empresas con más potencial de retorno, optimizando esfuerzos.
- Impulsa la inclusión financiera: al democratizar herramientas analíticas, los bancos no solo amplían su cartera sino que fortalecen el ecosistema económico.
- Alineamiento estratégico: iniciativas como Comercio Inteligente alinean las estrategias de los bancos con el entramado de la economía real.
Este tipo de iniciativas tienen el poder de transformar desde adentro el complejo panorama de la economía mundial, impulsando una mayor competitividad y sostenibilidad del tejido productivo regional.