- El marco regulatorio de la Unión Europea diseñado para unificar las leyes de criptoactivos, MiCA, dejó fuera al 92% de las plataformas cripto
- Binance, entre las plataformas que perdieron el pasaporte europeo. 600.000 usuarios en España quedaron frente a la disyuntiva de migrar, retirar fondos o pasar a autocustodia
El 1° de julio cerró el período transitorio del Reglamento MiCA en la Unión Europea, y el resultado es un reacomodamiento radical del mapa cripto del continente. De más de 3.000 proveedores que operaban bajo los registros nacionales previos, solo 244 lograron la licencia plena, según los datos difundidos por distintos medios hasta hoy. Es una depuración del 92% del universo de plataformas. La firma legal Hogan Lovells había anticipado un escenario similar: estimaba que cerca del 75% de los operadores del período pre-MiCA perdería su estatus al llegar el corte.
En ese proceso, la baja más resonante es la del mayor exchange del mundo.
Por qué Binance quedó fuera de Europa
Binance presentó en enero su solicitud de licencia MiCA a través de una filial griega. El 24 de junio —a seis días del vencimiento— la retiró, después de que Reuters informara que el supervisor helénico se aprestaba a rechazar el expediente.
La versión de la empresa y la que circuló en medios especializados no coinciden del todo. Según reconstruyó CoinCentral, el Wall Street Journal reportó que la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA) había recomendado en privado a los reguladores nacionales frenar las solicitudes de Binance, por preocupaciones vinculadas a su historial de cumplimiento en materia de delitos financieros. La propia ESMA evitó pronunciarse sobre casos puntuales, aunque confirmó que trabaja con las autoridades nacionales para sostener una aplicación uniforme de las reglas.
Ese historial no es menor: Binance se declaró culpable en 2023 de violar leyes estadounidenses antilavado y de sanciones, y pagó una multa de u$s4.300 millones. Su fundador, Changpeng Zhao, también se declaró culpable de un cargo relacionado y cumplió cuatro meses de prisión antes de recibir un indulto presidencial en noviembre pasado. A eso se suma una causa penal abierta en Francia y, según el Financial Times, dudas planteadas por Grecia, Irlanda y Letonia sobre la estructura societaria de la compañía.
Zhao ofreció su propia lectura de lo ocurrido: sostuvo que dos países de la UE estaban dispuestos a otorgarle la licencia, pero que «otras fuerzas» jugaron en contra, sin aportar precisiones. Binance, por su parte, calificó su solicitud como «completa y conforme» y cuestionó que el proceso se haya definido, según su versión, por canales informales antes que por un criterio armonizado.
La reacción de un competidor directo sumó tensión al debate público. Star Xu, CEO de OKX, salió a cuestionar el relato de Binance en la red social X, donde planteó que la empresa preferiría negar los hechos antes que corregir sus falencias de cumplimiento. Xu precisó además que las restricciones alcanzaron de forma dispar a distintos mercados —mencionó los casos de Italia, España, Francia, Polonia, Bélgica y Suecia— mientras que en otros países del EEE los usuarios podrían seguir operando con normalidad, un punto que abre un interrogante sobre qué tan uniforme fue realmente la aplicación de MiCA en la región.
El impacto en los usuarios
Desde el 1° de julio, Binance no puede sumar clientes nuevos ni prestar servicios cripto dentro de la UE. La compañía aseguró que los usuarios afectados conservan las opciones ya comunicadas, entre ellas retiros donde corresponda, y que los fondos se mantienen respaldados 1:1. Solo en España, la cifra de usuarios de Binance que deberá definir qué hacer con su cartera supera los 600.000, de acuerdo con el relevamiento de iProUP.
Las alternativas pasan por migrar a una plataforma ya autorizada bajo MiCA, liquidar posiciones y retirar en moneda fiat, o mover los activos a una billetera de autocustodia.
Quién gana con la nueva foto regulatoria
El vacío que deja Binance no queda sin jugadores dispuestos a ocuparlo. Alemania lidera el ranking de licencias otorgadas con 55 entidades autorizadas, seguida por Francia y los Países Bajos. España cuenta hoy con 21 entidades habilitadas por la CNMV, un listado donde pesa fuerte la banca tradicional: BBVA fue pionera desde marzo de 2025, y luego se sumaron Cecabank, Openbank, Renta4, CaixaBank y KutxaBank.
Entre los exchanges nativos, OKX es uno de los que más avanzó en el proceso: según los datos citados por iProUP, ya registró autorizaciones en 9 de los 10 servicios que cubre el marco MiCA, lo que lo posiciona para capturar parte de la base de usuarios que deja Binance.
Lo que todavía no está claro
Quedan preguntas abiertas que exceden el caso puntual de Binance. La primera es si la aplicación de MiCA será efectivamente uniforme entre los 27 países del bloque, o si —como sugiere el propio CEO de OKX— las restricciones seguirán siendo dispares según el mercado. La segunda es qué pasará con la nueva solicitud que Binance ya anunció que presentará en otro Estado miembro, y si esta vez logrará sortear el escrutinio que la dejó afuera en Grecia. Y la tercera, más estructural, es si la consolidación en manos de bancos tradicionales y un puñado de exchanges licenciados termina reduciendo la diversidad de la oferta cripto disponible para el usuario europeo, incluso cuando la promesa de MiCA es justamente elevar el estándar de solvencia y protección al inversor.





