- Las licencias bancarias solicitadas por diferentes fintech reconfiguran el mapa financiero de la región en 2026
- En Chile, por primera vez un neobanco va a operar como banco tradicional en el país
Durante años, las fintech crecieron en América Latina al margen del sistema bancario tradicional. Hoy, ese ciclo empieza a cerrarse. En distintos países de la región, empresas digitales están solicitando, comprando o culminando licencias bancarias para operar bajo las mismas reglas que los bancos históricos. El objetivo es claro: escalar, ampliar su portafolio y ganar confianza en mercados cada vez más competitivos.
Colombia, México y Chile
El caso más reciente y simbólico es el de Revolut. La fintech británica recibió en Colombia la autorización de constitución bancaria por parte de la Superintendencia Financiera, el primer paso formal para operar como banco regulado. Con una inversión inicial cercana a los $146.000 millones, Revolut planea lanzar en 2026 una oferta completa de servicios digitales y competir tanto con bancos tradicionales como con neobancos ya instalados en el país. No es una prueba piloto: es una apuesta de largo plazo por uno de los mercados financieros más grandes de la región.
México se perfila como otro de los grandes escenarios de esta transformación. Klar avanza en la integración regulatoria tras adquirir la licencia de Bineo, el banco digital de Banorte, y espera operar plenamente como banco en la primera mitad de 2026.
Nu México, por su parte, ya cuenta con licencia aprobada y atraviesa la fase final de inspección operativa, con la expectativa de iniciar actividades bancarias formales en el mismo período.
A esto se suma Mercado Pago, que desde 2024 mantiene en curso su solicitud y apunta a una resolución favorable durante 2026.
En Chile, el proceso también marca un hito. Te
- Las licencias bancarias solicitadas por diferentes fintech reconfiguran el mapa financiero de la región en 2026
npo Bank, fintech vinculada a Credicorp, recibió la aprobación de sus estatutos y avanza hacia la licencia definitiva de funcionamiento. De concretarse, será el primer neobanco nativo digital en operar formalmente como banco en el país, un paso que podría redefinir la competencia en uno de los sistemas financieros más regulados de la región.
Colombia ofrece un matiz distinto pero igual de relevante.
Nequi, nacida dentro de Bancolombia, obtuvo la aprobación para separarse estructuralmente y operar como entidad financiera independiente a partir de 2026. No se trata de una nueva licencia desde cero, sino de una reorganización que le dará autonomía regulatoria para diseñar productos de ahorro y crédito bajo sus propias reglas.
En conjunto, estos movimientos reflejan un cambio de etapa. Las fintech ya no buscan solo crecer en usuarios, sino consolidarse como instituciones financieras plenas. Para los reguladores, el desafío es equilibrar innovación y estabilidad. Para los bancos tradicionales, la competencia deja de ser periférica. Y para los usuarios, el sistema empieza a parecerse menos a una dicotomía entre bancos y fintech, y más a un solo mercado con reglas comunes.





