- El Proyecto Agorá del Bamco de Pagos Internacionales (BIS) supera la fase de laboratorio: pagos transfronterizos tokenizados
- 28 instituciones, entre ellas JPMorgan, Citi y UBS, liquidaron cerca de USD 1 millón en seis monedas usando reservas y depósitos tokenizados, en un hito que deja atrás los ensayos simulados del proyecto del BIS.
El Banco de Pagos Internacionales (BIS) confirmó que el Proyecto Agorá dejó atrás los ensayos simulados. Entre el 27 y el 31 de julio, 28 instituciones financieras —cinco bancos centrales y 23 bancos comerciales, entre ellos JPMorgan, Citi, UBS, Deutsche Bank, BNP Paribas, Standard Chartered y MUFG— liquidaron pagos transfronterizos reales con reservas de bancos centrales y depósitos comerciales tokenizados. No fue una demo: circuló dinero de verdad, en seis monedas, sobre un libro contable programable compartido.
Es un salto respecto al informe de hallazgos que el propio proyecto publicó en mayo, cuando demostró liquidación atómica multimoneda pero todavía con flujos simulados. Ahora la pregunta que Agorá empieza a responder no es si la arquitectura funciona en teoría, sino si soporta valor, coordinación operativa y las consecuencias de una ejecución fallida en un entorno con bancos centrales y comerciales reales.
Dato clave
- Monto liquidado: ~CHF 800.000 (cerca de USD 1 millón)
- Escenarios de transacción: 17, entre pagos corporativos, interbancarios, pago contra pago y transferencias intragrupo
- Monedas: franco suizo, euro, libra esterlina, yen japonés, won surcoreano y dólar estadounidense
- Tiempo promedio de liquidación: ~80 segundos
- Participantes: 28 instituciones — bancos centrales de Reino Unido, Francia, Japón, Corea del Sur y Suiza, más 23 bancos comerciales
- Facilitadores: SIX (operativo) y Kaleido (tecnología)
- Personal involucrado: ~250 profesionales de pagos, cumplimiento, riesgo y legal
Cómo se resolvió el problema de la infraestructura heredada
Uno de los mayores obstáculos históricos de los pilotos de pagos con blockchain ha sido forzar una sustitución completa de los rieles existentes. Agorá evitó ese escollo: el prototipo se conectó a los sistemas RTGS de los bancos centrales y a las plataformas bancarias de los participantes mediante los estándares de mensajería ISO 20022 que la banca ya usa hoy. Eso permitió que la liquidación tokenizada conviviera con la infraestructura tradicional en lugar de reemplazarla.
Lo notable es que los 80 segundos de liquidación promedio se lograron incluso sin integración directa con los sistemas de liquidación bruta en tiempo real ni con los sistemas bancarios centrales de cada participante —una brecha que normalmente estira los tiempos a horas o incluso días bajo el modelo de banca corresponsal vigente—. Las instituciones destacaron además la trazabilidad de extremo a extremo como una ventaja frente al seguimiento fragmentado que hoy caracteriza a los pagos transfronterizos mayoristas.
Por qué importa para pagos transfronterizos en América Latina
Agorá es un ejercicio mayorista, pensado para bancos y bancos centrales, no una solución minorista lista para remesas o pagos entre personas. Pero su lógica de fondo —reservas y depósitos tokenizados liquidando en segundos sobre un libro compartido, sin abandonar los estándares ISO 20022 que ya usan los sistemas domésticos— es exactamente el tipo de arquitectura que sistemas como SPEI, PIX o Bre-B necesitarán mirar de cerca si buscan interoperar de forma eficiente con contrapartes fuera de la región. La banca corresponsal tradicional sigue siendo el cuello de botella para los flujos mayoristas que sostienen, en última instancia, el costo y la velocidad de las remesas y pagos B2B que llegan a Latinoamérica.
El hecho de que la finalidad legal de la liquidación se mantenga sin alteraciones en las siete jurisdicciones participantes —un punto que el informe de mayo ya había establecido— también es relevante para cualquier banco central de la región que evalúe estructuras similares: la tokenización, tal como la plantea Agorá, no exige rediseñar el estatus jurídico del dinero de banco central ni del dinero de banco comercial, solo digitalizar su representación operativa.
Lo que viene
El propio BIS deja abierta la pregunta central: si el modelo puede escalar desde experimentos estructurados y acotados a un entorno de producción, donde el volumen, el cumplimiento normativo, la liquidez y la responsabilidad institucional deben sostenerse sin la coordinación manual y el acompañamiento intensivo que caracterizó esta prueba. La convocatoria conjunta del BIS y el Institute of International Finance sugiere que las siguientes fases seguirán ampliando el número de participantes y de corredores de divisas, mientras los mismos bancos que participaron en Agorá —JPMorgan, Citi, BofA— avanzan en paralelo con sus propias redes de depósitos tokenizados con miras a 2027.
Fuentes: BIS (Project Agorá), FinanceFeeds, Crypto Economy ESP.





