- Representantes de la industria fintech y cripto venían reclamando desde hace años una revisión del esquema tributario argentino
- La medida llega en la misma semana en la que el gobierno lanza una ofensiva contra los grandes bancos que operan en el país
El gobierno argentino atendió el reclamo del ecosistema de activos digitales al ampliar las exenciones del impuesto sobre los créditos y débitos bancarios —conocido como impuesto al cheque— a determinadas operaciones vinculadas con criptomonedas y servicios financieros digitales. La medida fue formalizada mediante el Decreto 475/2026 y busca equiparar el tratamiento tributario de las empresas fintech y cripto con el de otros actores regulados del sistema financiero.
El anuncio, para sorpresa de muchos, se produjo en paralelo a un endurecimiento de los controles fiscales sobre el sector financiero tradicional. En los últimos días, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero, presentó denuncias contra varias entidades bancarias por supuestas inconsistencias en materia previsional e impositiva. Mientras los bancos enfrentan un mayor escrutinio regulatorio, las autoridades buscan eliminar distorsiones tributarias que, según las voces del sector, dificultaban la competencia en igualdad de condiciones con otros proveedores de servicios financieros.
Hasta ahora, existía una restricción incorporada en 2021 que impedía aplicar ciertas exenciones impositivas cuando los movimientos de fondos estuvieran relacionados con la compra, venta o intermediación de criptoactivos. Como resultado, operaciones vinculadas al ecosistema cripto quedaban alcanzadas por el tributo incluso cuando otras actividades financieras similares gozaban de beneficios fiscales.
Beneficio para exchanges y billeteras registradas
Uno de los principales cambios es que las cuentas utilizadas exclusivamente para actividades vinculadas con activos virtuales quedarán exentas del impuesto, siempre que sus titulares estén registrados como Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) ante la Comisión Nacional de Valores (CNV). La medida favorece especialmente a exchanges, billeteras y otras plataformas que operan dentro del marco regulatorio argentino.
Además, la derogación de la restricción vigente desde 2021 elimina una diferencia de tratamiento que el sector consideraba una barrera para competir en igualdad de condiciones con bancos, procesadores de pagos y otras fintech reguladas.
Un reclamo histórico de la industria
Representantes de la industria fintech y cripto venían reclamando desde hace años una revisión de este esquema tributario. El argumento central era que el impuesto generaba costos adicionales para empresas que ofrecen servicios financieros similares a los de otros participantes del mercado que ya contaban con exenciones.
La modificación también se interpreta como una señal de respaldo al proceso de formalización del sector, ya que los beneficios están vinculados al registro y supervisión de los proveedores ante las autoridades regulatorias.
Más actores alcanzados por las exenciones
La actualización normativa no se limita al sector cripto. El decreto incorpora beneficios para otros segmentos de la economía digital y financiera, entre ellos:
- Empresas de servicios electrónicos de pago y cobranza.
- Administradoras de tarjetas de crédito, débito y compra.
- Transportadoras de caudales.
- Agentes y operadores vinculados a servicios financieros digitales.
Según el Gobierno, el objetivo es adaptar la normativa a la evolución tecnológica y reducir diferencias tributarias entre empresas que realizan actividades comparables dentro del sistema financiero.
Impacto en el mercado
La decisión llega en un momento de fuerte crecimiento de los activos digitales en Argentina, donde las stablecoins se han consolidado como una herramienta de ahorro y preservación de valor frente a la volatilidad económica.
Al reducir costos operativos y eliminar una carga impositiva considerada distorsiva por la industria, la medida podría impulsar nuevas inversiones, fortalecer la competitividad de las plataformas locales y acelerar la adopción de servicios financieros basados en tecnología blockchain. Para el ecosistema fintech argentino, el cambio representa uno de los ajustes regulatorios más significativos de los últimos años, al reconocer a los proveedores de activos virtuales como actores integrados dentro de la infraestructura financiera formal del país.





